REFLEXIONES DESDE EL REFUGIO MONZINO
Publciado por Raúl Lora - 30/07/10 a las 04:07:12 pmComo en otras ocasiones, debo empezar a escribir pidiendo disculpas por faltar a mi cita con este blog y es que cada vez son màs los amigos que leen lo que escribo y que de vez en cuando me llaman o me escriben para recordarme mi compromiso. A todos ellos les quiero agradecer esas palabras de ànimo, de agradecimiento y de carino ya que, en los momentos dificiles, son las que me animan a seguir adelante.
Este verano està siendo el primero que paso trabajando en los Alpes y disfrutando de las ventajas de estar en posesiòn de la acreditaciòn UIAGM. Es un placer ir a los telefèricos, los refugios, cruzarte con companeros de otras nacionalidades y disfrutar del trato amable y cordial de los que antes solian poner obstàculos a mi labor profesional. Al margen de estos temas profesionales que estamos consiguiendo normalizar gracias a las gestiones de la AEGM, este està siendo un verano dificil por otros motivos.
Estar fuera de casa tanto tiempo siempre es complicado y màs si a eso le sumas la tensiòn de las actividades que un guia de alta montana hace casi a dario en los Alpes, màs el estres que generan los constantes cambios de planes y la reorganizaciòn casi constante de nuevas actividades para conseguir que los clientes disfruten de su estancia en las montanas alpinas. Estos, en definitiva, son los inconvenientes que cada temporada tenemos que superar para sacar adelante nuestro trabajo pero, en la segunda semana de este mes de julio, recibi la noticia del accidente de Dani Crespo. Habia desaparecido en el Chacrarraju, en Perù. Dani y yo no nos conociamos desde hace mucho tiempo, quiza un par de anos, se puede decir que hemos sido companeros de escalada pero tampoco eramos grandes amigos. A pesar de ello, Dani era una persona tan vital que al desaparecer, igual que otros amigos, deja un vacio demasiado grande para pasar desapercibido. Siempre he envidiado a la gente como Dani o como Chule que son capaces de reirse en cualquier situaciòn por dura e incòmoda que sea y dejar en segundo plano esos problemas para seguir disfrutando de todas las cosas buenas que te ofrece la vida. Personas asi no deberian dejarnos nunca ya que hacen que todos los que estamos a su alrededor nos sintamos un poco màs alegres. Aùn asi, llegan los momentos duros y amigos como estos nos dejan. Es entonces, cuando llega el jarro de agua fria, cuando me paro a pensar en las cosas que realmente merecen la pena y me pregunto si merece la pena vivir sensaciones fuertes, al limite de tus posibilidades fisicas y mentales a costa de poder perder todo lo que quieres…y, sobre todo, a todos los que quieres.
Merece la pena, vivir ese tipo de vida si no puedes compartirlo con las personas que realmente te quieren?
Esas sensaciones que tenemos cuando escalamos son lo que realmente buscamos, o perseguimos alimentar un ego insaciable que nos lleva a poner en peligro nuestra vida?
No lo sè, supongo que cada uno debemos buscar la respuesta a estas preguntas dentro de nosotros mismos pero està claro que, al menos, debemos pensar en ello simplemente por respeto a los que nos quieren. En mi caso, hace tiempo que tengo claro que solo disfruto de verdad cuando escalo con las personas a las que quiero, con buenos amigos que te hacen reir, con los que compartes los buenos y los malos momentos, la responsabilidad, el compromiso y todo lo que conlleva una escalada y es que, como dice el protagonista de “Hacia rutas salvajes”, “la felicidad no es real si no es compartida”.
Saludos a todos y hasta pronto.
P.D.-pedonad las faltas de ortografia pero estos italianos tienen un teclado rarisimo.
CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR
Publciado por Raúl Lora - 24/05/10 a las 03:05:10 pm
La pasada semana 18 guías de alta montaña españoles hemos dado un paso más en el camino hacia la regulación definitiva de nuestra profesión en España. Un selecto grupo de guías españoles entre los que se encontraban Óscar Morales, Jordi Corominas, Óscar Gogorza, Sergi Gasa, Xavi Llongueras y Jonatan Larrañaga entre otros, se enfrentaron a la enésima prueba para conseguir el reconocimiento internacional que otorga la UIAGM. Todos habíamos acabado nuestra formación hace años, pero aún no teníamos la credencial que nos permite trabajar en igualdad de condiciones en otros países.
El lunes 10 de mayo, a las seis de la tarde, tenía lugar la reunión de presentación y preparación del reciclaje en la Escuela de Montaña de Benasque. Como 20 gladiadores antes de salir a la arena del circo, todos estábamos expectantes ante la actitud de nuestros evaluadores y las características de las pruebas. En el grupo de evaluados había compañeros que superaban los 50 años de edad, otros menores de 30, algunos con más de 20 años de experiencia profesional, muchos dentro de la élite del alpinismo nacional y todos con una misma ilusión: conseguir el sello de calidad UIAGM. En el grupo de evaluadores, guías suizos, italianos y franceses de reconocido prestigio, miembros de la UIAGM. La mayoría de los guías españoles que formaban parte del grupo llevan muchos años trabajando fuera de nuestras fronteras sin esa acreditación internacional y, sin embargo, para todos, conseguirla era una cuestión moral de vital importancia. Son muchos los años de esfuerzos económicos, laborales, personales y familiares que cada uno de estos guías llevan a sus espaldas para conseguir este reconocimiento. Son muchas las huellas abiertas, expediciones lideradas, escaladas realizadas, cumbres alcanzadas, y sensaciones y emociones detrás de todas esas experiencias. Por todo ello, nos merecíamos, al menos, el derecho a demostrar que nuestro nivel profesional es tan alto como el de cualquier otro compañero del arco alpino.
La noche del 10 al 11 de mayo, los 20 gladiadores pusieron a punto todas sus armas para un combate que comenzaba a las cuatro de la mañana. Bastones y esquís en lugar de lanzas; cuerdas y material de escalada a cambio de espadas; Todos lucíamos las mejores galas para enfrentarnos a nuestro destino y todos teníamos la decisión, la ilusión y la motivación necesarias para afrontar el reto. Poco a poco pasaban las horas: foquear, escalar, esquiar, rapelar y demostrar, ante todo, que somos capaces de tomar las decisiones correctas con seguridad y serenidad, a pesar del riesgo que entraña nuestro trabajo y de tener en nuestras manos las vidas de otras personas.
Gracias a la profesionalidad de todos los implicados el ambiente acabó siendo cada vez más agradable, incluso en algunos momentos teníamos la sensación de asistir a un reciclaje más que a una evaluación de nuestro nivel técnico.
Finalmente, el viernes por la mañana, después de suspender la actividad prevista debido a la lluvia, los evaluadores se reunieron con los guías para comunicarles el resultado de las pruebas. Dos gladiadores cayeron en la arena y el resto salieron victoriosos del combate. Todos, sin excepción, salimos emocionados de la entrevista, por fin la lucha había terminado, después de muchos años lo habíamos conseguido. Las llamadas a familiares y amigos se sucedían sin pausa, algunos necesitamos unos minutos de soledad para pensar en ello y asimilarlo, otros disfrutaban compartiendo esa satisfacción con el resto de compañeros. La sensación era similar a la que se siente cuando alcanzas una cumbre que has perseguido durante muchos años. Ha costado mucho esfuerzo pero ha merecido la pena. Ahora, la huella está abierta:
“Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar”.
(ANTONIO MACHADO)
Enhorabuena a todos los compañeros y ánimo para seguir luchando con la misma fuerza por conseguir la regulación profesional definitiva de uno de los trabajos más humanos, románticos, y gratificantes que existen.
EL TIEMPO PONE LAS COSAS EN SU SITIO
Publciado por Raúl Lora - 20/03/10 a las 03:03:27 pmDespués de varios años en los que los ”cazadores de hielo” de la zona centro de la Península no gozaban de buenas y frías temporadas, este año, las bunas condiciones meteorológicas han hecho que Gredos se vuelva a poner a la cabeza de las zonas de escalada ibéricas.
Este año el Circo de Gredos (y alrededores) se ha vuelto a cubrir literalemente de hielo y nuestra imáginación se ha saturado diseñando mentalemente nuevas rutas a las que encaramarnos con nuestros piolets y crampones. Creo que ahora sí, a nadie le quedará duda de que esta entrañable zona del Sistema Central está a la altura de cualquier otro lugar del Pirineo o Picos de Europa en lo que respecta a la escalada invernal.
En Gredos nos hacia falta un año como este para demostrar que las posibilidades son casi infinitas. Échabamos en falta nuevas aperturas y vías de un corte más moderno y este año se han abierto unas 10 vías nuevas con otra mentalidad completamente distinta a la de nuestros predecesores. Ya no buscabamos esos grandes muros blancos, ahora el objetivo estaba en esas delgadas lineas heladas entrecortadas por
la roca situadas en las zonas más verticales o desplomadas de cualquier pared. De este modo, abrimos dos nuevas vías en la norte del Casquerazo: Corazón alpino y los Agrianos. Esta última recorre el espolón noroeste de la pared y puede ser una de las vías más dificiles y mantenidas de mixto alpino del Sistema Central.
También se echaba en falta un sector con vías de mixto de más dificultad, este año hemos explotado el sector Psicosis; L.S.D. sigue sin encadenar, equipamos y encadenamos Ice Predator (M7+) y otro proyecto situado justo a la izquierda de Psicosis y que aún espera su primer encadenamiento.
Durante años perseguimos las vías de más compromiso y dificultad del muro central del Cuchillar de las Navajas (Aurora Boreal, Elegía, Welcome, etc.) y este año volvieron a cubrirse de hielo y vieron como varias cordadas atacaban sus muros helados, unas con éxito y otras con algún pequeño susto sin consecuencias graves. Y, por si esto fuese poco, decidimos cruzar nuestras “fronteras” salir más allá de los Cuchillares y descubrimos el paraiso helado de la cara norte del Risco del Gutre. Vías de corte clásico, completamente cubiertas de hielo de gran calidad, verticales, mantenidas y aún sin abrir, el único inconveniente era las 4h. aprox. de “pateo” desde el aparcamiento a pie de vía ó 2 desde el refugio. La recompensa fue una nueva apertura en un sitio salvaje, alejado de todo, que Carlos Gallego quiso llamar “AMANECER” ya que estamos seguros de que será el comienzo de un nuevo sector de escalada en hielo que dará mucho que hablar.
La guinda del pastel fue poder escalar Gredos Circus junto a Dani Crespo, Borja Ayed y Javi Costa pero a pesar lo fotogénica que es la vía, no supuso más que eso, el último bocado de un gran pastel que este invierno he podido disfrutar junto con un montón de amigos. Quizás por mi forma de ser y por la visión que tengo del alpinismo, las vías que mejor recuedo y sabor de boca me dejaron han sido:
- Alta tensión+Elegía por compartirla con buenos amigos después de años esperándola.
- Jabalí- un regalo para un amigo que a veces me contrata como guía para enseñarme cuales son los caminos que debo seguir.
-Corazón alpino- la consecución de un sueño, apertura en la norte del Casquerazo con un gran amigo y quizás el mejor compañero.
-Aurora Boreal, no defraudó, es tan bonita, expuesta y comprometida como me habían contado.
-Los Agrianos, la linea mágica, recorre un espolón vertical por una sucesión de ínfimas goulottes.
-Amanecer (cara norte del risco del Gutre), alpinismo en estado puro en la puerta de casa. Aproximación larga, sitio salvaje, escalada dificil y comprometida, nueva apertura…que más se puede pedir.
Por último quiero dar las gracias a los amigos que me han ayudado a disfrutar de esta temporada y estas vías y a los que me han apoyado siempre incluso en los malos momentos.
Por otro lado, a los que no creyeron en mí cuando era sólo un chaval que empujado por la juventud trataba de abrirse hueco en un mundo tan competitivo como este del alpinismo, a los que años después cuando escribí la guía de Gredos sólo ponían trabas a ese trabajo, también les doy las gracias porque sus obstaculos hicieron que mi voluntad creciese lo suficiente para superarlos y aprender de ellos.
HASTA SIEMPRE A TODOS.
P.D.- los demás croquis de las vías están a vuestra disposición cuando queráis, mandadme un mail y os los paso.
AURORA BOREAL, UN SUEÑO CUMPLIDO
Publciado por Raúl Lora - 03/03/10 a las 04:03:35 amLas últimas semanas han sido intensas y apenas he tenido tiempo de hacer nada que no sea visitar el Circo de Gredos una y otra vez para trabajar y escalar todo lo que he podido. He tenido la suerte de repetir vías míticas que llevaban unos ocho años sin repetirse como la Norte directa del Casquerazo junto a Carlos y Carmen y he abierto otras en esta pared como; Corazón alpino, M5+, junto a Oscar Morales. Sin embargo, había una linea que desde hace años ocupaba un lugar privilegiado en mis sueños. Todos los escaladores más experiemntados y reputados de la zona centro me hablaban de Aurora Boreal como una de las mejores vías que habían escalado. Cuando la describían todos coincidian en destacar la calidad de sus largos y, sobre todo, su alto grado de exposición y compromiso.
El fin de semana pasado, como siempre, el Circo no ha dejado de sorprendernos, el viernes aludes inmensos que levantaron la cubierta helada de la laguna, el sábado lluvía y viento huracanado, el domingo frío y nieve durísima…Durante estos días estuve en el refugio fijándome en la evolución de las vías y comencé la ronda de llamadas para convencer a algún amigo de que subiese hasta el refugio para escalar conmigo. Sepu subió el domingo y el lunes me convenció para ir al Cerro de los Huertos y abrir un par de nuevas vías. El martes fue el día elegido para Aurora. El despertador sonó a las 6 de la mañana en la zona libre del refugio, desayuno abundante y comenzamos la aproximación al Cuchillar. Llegamos a la Hoya Antón, algunas cascadas como Chachi falls están casi cubiertas de nieve, elegimos la opción más rápida; subir por el “Cristal de Sevres” hasta la base del muro central de la parte superior del Cuchillar de las Navajas. Como siempre que llego a este lugar la verticalidad de esa pared me impresiona y comienzan las dudas: ¿estará
formada esa vía?, ¿aquella placa tendrá suficiente hielo?, ¿ese diedro tendrá fisuras?. Mientras observamos las continuas purgas que el viento hace caer por “Aurora Boreal” decidimos acercarnos a la base de esta vía. Comienza la batalla, salgo de la reunión con todo el material en el arnés, no sé muy bien para que llevo tantos friends si apenas se ven fisuras. Supero un pequeño resalte, meto un par de tornillos que perforan el hielo con la simple presión de mi mano, les coloco unas cintas disipadoras que, principalmente, disipan el miedo de mi cabeza. Comienzo la travesía hacía la derecha, el hielo aguanta pero es fino, me pongo en la base del muro vertical y meto el alien azul y el verde. Subo unos metros más, busco más fisuras pero no las encuentro, el hielo es fino y acuoso, los tornillos no dan mucha confianza, a pesar de ello, coloco uno corto en una pequeña “coliflor” de hielo. Sigo subiendo, el hielo es más fino y el tornillo cada vez está más lejos -será mejor no caerse porque no creo que ese seguro aguantase- gano unos centimetros y pincho en la parte superior de los pequeños colmillos que cuelgan de la roca. Las coladas no paran de caer y constantemente me atrapa una nube de nieve polvo, recoloco los pies pinchando con suavidad en unas pequeñas estalactitas, subo un poco más y supero el tramo más vertical. Intento meter otro tornillo y no lo consigo, sigo escalando, lo intento de nuevo sin lograrlo, el hielo empieza a ser más abundante y eso me da confianza para continuar. La pendiente pierde inclinación, monto la reunión y aseguro a Sepu. Ambos descansamos y bebemos un poco de té caliente. Mi
compañero empieza el segundo largo que también tiene el hielo escaso. El viento no deja de enviarnos nieve que se mete por todas partes e impide que podamos ver los siguientes metros de la escalada. Poco a poco Sepu va ganando metros hasta que se acaba la cuerda, rápidamente desmonto la reunión y empiezo a subir a medida que noto como mi compañero avanza. Llego a la zona más vertical y me doy cuenta de que Sepu se ha parado, menos mal porque si tengo que escalar ese muro en ensamble…. Cavo una pequeña repisa y espero a que las cuerdas se tensen. Pasan pocos minutos pero parecen horas, por fin Sepu ha montado la reunión y las cuerdas se tensan, sigo escalando, los primeros metros son dificiles, los supero y encaro los últimos resaltes de hielo. Un poco más arriba está mi compañero, llego a la reunión y sin perder un segundo continúo escalando hasta llegar a la cresta del Cuchillar evitando las enormes cornisas. Aseguro a Sepu que rápidamente llega hasta donde me encuentro. El sueño se ha cumplido, después de varios años esperando y observando esta vía, la he podido escalar. No me ha defraudado es tan bonita, espectacular y comprometida como me habían contado. Comenzamos el descenso, todavía necesitamos usar la cuerda en varias ocasiones y, para que no falta de nada, vemos romperse una placa de viento que desencadena un alud muy cerca del refugio.
Comimos algo, recogimos nuestro material y, acompañados de mi perra (Pirene), regresamos a Hoyos del Espino para celebrarlo.
MÁS HIELO EN GREDOS
Publciado por Raúl Lora - 03/02/10 a las 06:02:36 pmHola de nuevo a todos, la verdad es que el trabajo y sobre todo las buenas condiciones en Gredos no me están dejando mucho tiempo libre para escribir. Cada año el Circo de Gredos nos sorprende de nuevo y cuando
pensabamos que había vías que nunca volverían a formarse, estas vuelven a aparecer como por arte de magía o, más bien, por arte de ese mago blanco que es el invierno. En las últimas semanas, además de Elegía, hemos podido disfrutar escalando vías que estaban casi olvidadas como Camarón, Equalizer, la cascada de los Enamorados ó la Escalera de Servicio. En la última semana se han visto más cordadas en el Circo que en los tres últimos inviernos y lo más sorprendente es que la mayoría de ellas no iban a la archirrepetida clásica de la norte del Almanzor. Todas ellas se repartían entre las cascadas clásicas cercanas a la Hoya Antón, las vías del Casquerazo, el Cuchillar de las Navajas o las Hoyuelas. Algunas se han atrevido a descubrir esas joyas del mixto clásico que podemos encontrar en esas paredes
y otros -como dice el amigo Carlos Gallego, los de corazón alpino- se han decidido a repetir vías lejanas en cumbres emblemáticas como la vía Pa´belnos matao de La Galana. El Circo vuelve a ser ese gran tesoro repleto de joyas heladas esperando a esos piratas que vengan en su busca. Prueba de ello son las últimas aperturas realizadas en el Cuchillar de las Navajas y en el Casquerazo, dos lineas preciosas que merece la pena repetir; Jabalí y Alma inmortal esta última dedicada a todos los amigos mallorquines que colaboraron en su apertura.
Hasta pronto.
SE ABRE LA VEDA EN EL CIRCO
Publciado por Raúl Lora - 07/01/10 a las 06:01:19 pmComienza la temporada y los cazadares de hielo ya tienen preparadas sus armas. Jorge, el más joven de todos ellos, me llama por teléfono el 29 de diciembre; “Elegía” está en buenas condiciones. Yo estoy en escalando en Alicante, al solecito, huyendo del mal tiempo que impera en toda la Península. Empiezo a organizarme para intentar salir de viaje esa misma noche y al día siguiente intentar escalar la vía. Unas horas después recibo otra llamada del refugio
Elola; está lloviendo a mares, visibilidad nula y cascadas derrumbándose por todas partes. Me relajo y trato de olvidarme de la oportunidad perdida. Teniendo en cuenta que Elegía llevaba en torno a diez años sin formarse me cuesta apartar el sentimiento de frustración. Para olvidarme de ello, me voy a pasar la nochevieja junto a varios amigos en el refugio de La Pedriza.
El día 1 amanece nevando en Manzanares. Estoy preparando el material para el curso de alpinismo que voy a dar ese mismo fin de semana en Gredos y vuelve a sonar el teléfono, Isra me llama desde el Circo de Gredos para avisarme de que, milagrosamente, Elegía sigue en su sitio, perfectamente visible desde los Barrerones, presidiendo el Circo de Gredos en la zona más vertical del muro superior del Cuchillar de las Navajas, como dicen algunos amigos, nuestro pequeño tercer muro. Pero, tengo que trabajar sábado y domingo, empiezo a echar cuentas, trato de ordenar ideas, miro la previsión, pienso en aplazar el trabajo y, finalmente, decido cumplir con mis obligaciones laborales a pesar de que se me salten las lagrimas viendo como se me escapa esa joya helada de las manos. Como veis, para esto de escalar en hielo es imprescindible tener buenos amigos que se acuerden de tí cuando las condiciones son buenas y, esos mismos amigos, son los que esperaron a que acabase el sábado de trabajar para proponerme una excursión nocturna a “Elegía”. Como para estas cosas soy bastante facilón, no les hizo falta mucho esfuerzo para convencerme y, a las 18:30 h. del sábado 2 de enero, estaba abriendo huella como loco para ver Elegía antes de que anocheciese completamente. Como suele pasar cuando uno está motivado y escala con buenos amigos, todo fluyó e hicimos la vía lo suficientemente rápido como para llegar al refugio cuando Álvaro e Isra todavía tenían la cena caliente.
Los tres días siguientes me tocó seguir con mi trabajo de guía y profesor de alpinismo mientras observaba la evolución de todas esas lineas mágicas que sólo aparecen en algunos inviernos en Gredos. El martes por la tarde regreso al refugio Elola, las condiciones son buenas pero otra vez está anocheciendo. De nuevo Jorge me convence para ir a escalar, con amigos así no hacen falta enemigos, con las últimas luces del día entramos en “los abulenses” (6a). Esta fue la primera vía que escalé cuando casí no sabía ni ajustarme los pies de gato y ahora me veo con todos lo pinchos escalando su primer largo, no lo entiendo ni yo que soy el protagonista. Después de retorcerme a un lado y a otro para conseguir que los crampones se agarren a alguna regleta del granito mientras me estiro como un contorsionista para alcanzar el hielo, llego a la primera reunión. Jorge hace el segundo largo y rápidamente rapelamos para llegar al refugio antes de que Álvaro nos eche la bronca por andar jugando a esas horas de la tarde mientras la cena se enfría. Isra nos recibe con la misma sonrisa de siempre, parece no entender muy bien porque nos subimos con todo ese lío de pinchos por una vía que hemos hecho varias veces con los pies de gato pero, a pesar de ello, se sigue alegrando tanto o más que nosotros.
Miércoles 6 de enero, última función en el Circo, la noche anterior han llegado al refugio Carlos Gallego, Alberto Sepulveda y Carlos Ogallar. La motivación rebosa por las ventanas del refugio. Carlos G., Sepu y Jorge van a ir a
Elegía por lo que yo decido aprovechar su huella para llegar hasta allí y escalar “polo norte” con Carlos O. Cuando llegamos a la Hoya Antón, los tres integrantes de la primera cordada desparecen y no vuelvo a saber nada de ellos hasta las 6 de la tarde cuando me los encuentro en el refugio, sonrientes y satisfechos por sus dos nuevas aperturas en la zona del Cerro de los Huertos. Mientras tanto, no me queda más remedio que, a regañadientes, volver abrir la huella hasta la base del muro principal del Cuchillar de las Navajas. Intentamos escalar “polo norte” y en mitad del primer largo, después de arañar repetidamente con mis crampones una placa de granito cubierta por una delgada capa de verglas, comienzo la retirada hacia la base. Como aún es pronto, le propongo a Carlos acercarnos al lado derecho de la pared.
A la derecha de la vía “Rubén Blades” hay una goulotte que aún no se ha escalado y parece interesante. Si llego a saber el esfuerzo que me iba a costar pasar por allí, me hubiese ido al “corredor del cursillo” y hubiésemos acabado el día con un poco más de tranquilidad. La vista desde la reunión inicial no era muy esperanzadora, un diedro con algunas manchitas de nieve y hielo taponado por un pequeño techo de roca del que colgaban algunos carámbanos. Al final, entre suspiros de esfuerzo y temblores de miedo, llego a un gran bloque en el que monto la reunión. El segundo largo parece un poco más asequible pero, en cuanto escalo los primeros metros, me doy cuenta de que estaba muy equivocado. Empiezo superando dos bloques empotrados en una fisura ancha apoyando mis monopunta en unas regletas milimétricas y clavando los piolets en unos mogotes de hielo que resultan ser matojos de hierba. Lo que veo después no me anima demasiado, un muro casi vertical cubierto de verglas, llego hasta su base y, cuando ya estaba pensando en la forma de bajarme de allí, aparece una fisura en la que meto dos alliens. Sigo subiendo, los seguros empiezan a estar lejos, como a 3 ó4 metros y todo el hielo que me rodea no tiene más de 3 cm de espesor. Un par de metros por encima de mi cabeza intuyo una repisa cubierta de nieve que espero que esconda algo de hielo. Subo un poco más y aviso a mi compañero de los “problemillas” que estoy teniendo. Por fin alcanzo la nieve, golpeo en ella con mis piolets, las tres primeras pegadas son desesperanzadoras, solo encuentro nieve polvo, vuelvo a avisar a mi compañero, giro suavemente el cuerpo, miro a otro punto del nevero y dejo caer mi piolet sobre esa zona, se clava y tiro hacia bajo para comprobar su resistencia. La expresión de mi cara debió cambiar completamente en ese momento, el gesto crispado dejó paso a la sonrisa y el alivio. Conseguí salir a la repisa, subir un poco más y montar la reunión en la que poco despúés me encontré con Carlos para celebrar la apertura con un abrazo y unas sonrisas.
Después descenso al refugio, celebración junto al resto de amigos y regreso a casa para seguir soñando con esas delgadas lineas heladas que tanto nos hacen disfrutar. Hasta pronto.
VACACIONES EN KALYMNOS
Publciado por Raúl Lora - 20/11/09 a las 07:11:57 pmPor fin de vacaciones!. Me ha costado engañar a algún amigo pero al final Fidel se dejo convencer y hemos venido a pasar unos días en el paraíso de la escalada deportiva: Kalymnos. Esta isla sería una más del Egeo sin nada de especial si no fuese por la peculiaridad y calidad de la roca de sus paredes calcáreas.
Abundan los enormes desplomes como la Grande Grotta, de más de 50 metros, surcados por espectaculares chorreras grisáceas y anaranjadas y salpicados de tufas (estalactitas calcáreas) por todas partes. La escalada es excepcionalmente atlética y mantenida aunque, de vez en cuando, encuentras una tufa suficientemente grande como para sentarte en ella, bajar los brazos y permitir que la sangre vuelva a circular por ellos. Llevamos cuatro días aquí y tengo los brazos que no puedo ni levantar el tenedor para comer. Como no tenemos muchos días de vacaciones, hemos hecho una selección de las mejores vías de la isla y nos pasamos el día de chorrera en chorrera y de tufa en tufa intentando encadenar algunas. La mayoría de las vías superan los 25 metros y muchas llegan hasta 35, 40 e incluso más.
Os podéis imaginar cómo quedan los brazos después de seguir durante 35 metros el recorrido de una chorrera, pinza tras pinza, peleando desde el primer metro hasta el último. Los sectores más recomendables son Poets, Ghost Kitchen, Grande Grotta, Spartacus y para los más fuertes Sikati cave. En el pueblo de Masouri, muy cerca de los sectores principales, os podéis alojar por menos de 10 €/persona y alquilar una moto por unos 8 €/día. Incluso en estos últimos días del mes de noviembre la temperatura es bastante agradable y, al sol, se puede escalar en manga corta o sin camiseta.
La verdad es que, acostumbrado a viajes en los que te levantas a las tres de la mañana, desayunas una infusión con unas galletas y te pones a caminar durante horas a temperaturas bajas para llegar al amanecer a un trozo de hielo que no sabes muy bien cuanto aguantará, esto de hacer vida de escalador deportivo es un lujo. Nos levantamos a las 9, desayunamos de todo, nos preparamos tranquilamente y caminamos media horita para llegar a las vías.
Empezamos a escalar, hay parabolts por todos lados, bastante cerca unos de otros, la roca es excepcional, nada se rompe, no hay matojos, no aparecen bichos raros en las fisuras, no hay que hacer cola en ninguna vía, tampoco caen “meteoritos” por todas partes como en algunas paredes de la península, nadie se enfada porque los de al lado no dejan libre una vía, hay tantas, tan buenas y de todos los grados que todo el mundo encuentra la suya. En definitiva que esto sí que son vacaciones aunque…ya empiezo a echar de menos los piolets, crampones, el frío, la nieve, el hielo, es decir, EL ALPINISMO.
CAZADOR DE EMOCIONES
Publciado por Raúl Lora - 28/10/09 a las 03:10:11 pmSeis y media de la mañana, tres amigos y un perrito desayunando dentro de una furgoneta en la puerta de entrada al parque de la Pedriza. Leche, cereales, fruta y galletas María Fontaneda de las de toda la vida. A las siete de la mañana comenzamos a caminar, sabemos que el día será largo por lo que andamos sin demasiada prisa. El primer objetivo es la Ayuso de Cancho Amarillo, entre bromas y risas nos ponemos el arnés y empiezo a escalar el primer largo. Aún hace frío y tocar la roca no resulta muy agradable, la entrada resbala un poco, un friend por aquí, un clavo oxidado por allí, travesía a la izquierda, otro pasito y reunión en dos parabolts como dos soles. La cosa empieza bien pero lo serio viene después. Nos hemos repartido la escalada por vías asi que a mi me toca hacer esta entera. Escalo el siguiente largo, más vertical y bonito que el anterior, fácil de proteger y enseguida llego a la reunión. Coloco una
cinta expres, paso la cuerda y aviso a Hilo de que he llegado a la reunión. Miro hacia arriba y veo la tenebrosa chimenea imposible de proteger de la que tanto me habían hablado. En pocos segundos empiezo a pensar en cuales son mis opciones, monto reunión y que suban Jesús e Hilo para asegurarme desde aquí y si me caigo ven el vuelo de factor 2 en primer plano sobre sus cabezas. Esta no es muy buena. Sigo escalando sin saber muy bien lo que me voy a encontrar un poco más arriba y con la única certeza de que no podré meter ningún seguro en unos 25 metros. La verdad es que esta tampoco es muy atractiva. Decido subir un poco por estas primeras regletas para intentar ver lo que hay más arriba. me separo unos cuatro metros de la reunión, las regletas se acaban y sigo sin ver lo que hay en la parte de arriba de la chimenea. Vuelvo a pensar; desde aquí me podría bajar pero si decido seguir es para llegar arriba sin caerme porque, como me caiga, tengo un vuelo de más de 20 metros con repisa a medio camino y esto no se ve nada fácil. ¿qué hago? sigo…me bajo…En ese momento escucho a mis compañeros hablar, durante un instante pienso en otras cosas, en otra gente, en los que siempre me animaron a seguir y decido hacerlo. Me coloco y le digo a Hilo: “atento que voy”, él me contesta: “ánimo y con tranquilidad”. Empiezo a subir, la reunión ya empieza a quedar lejos, a unos seis metros, en cuanto puedo, huyo del vacío encajandome en la chimenea. Miro hacia dentro por si “suena la flauta” y encuentro un emplazamiento para el camalot nº4 que llevo colgando del arnés, ni de coña!!!, la chimena se mantiene casi igual de ancha durante varios metros. De aqui ya no me puedo bajar asi que tengo que seguir subiendo, aún no veo la parte final de la chimenea. Avanzo unos cuantos metros arrastrándome por el interior de la chimenea, veo unas regletas verticales en las que tengo que apoyar el pie derecho. Sigo subiendo, la regleta cada vez es más pequeña, la reunión ya está a más de 10 metros, como se me vaya el pie voy a caer de cabeza más de 20 metros. Paso una zona más estrecha y respiro profundamente, miro hacia arriba y me tranquilizo, lo más duro ya está hecho, solo queda aguantar un poco y salir de este sarcófago granítico. Sigo reptando por la chimenea y noto que la cuerda me tira, escucho a Hilo que me pregunta; ¿te queda mucho?, se acaba la cuerda…Menos mal que la reunión ya está cerca, unos pasos más salgo de la chimenea y monto la reunión. Aviso a mis compañeros que parecen alegrarse aún más que yo y, finalmente, saboreo la presa. Esas sensaciones son las que nos hacen salir a escalar, esa lucha interior para
tomar la decisión correcta, ese apoyo externo de los amigos que te empujan con sus palabras de ánimo desde la reunión y esa exaltación en el momento de superar las últimas dificultades y conseguir victorioso como un gladiador el objetivo de tu lucha. Da igual cual sea el combate, si es Vº o 7a, lo importante son las emociones que vivimos en esos momentos, eso es lo que no tiene precio y queda para siempre en lo más profundo de nuestro cerebro.
El día continúo siendo bastante interesante, hicimos un bonito recorrido por la Pedriza escalando el espolón soplapoyas de las Oseras, la este del Pájaro y la Ortiz y Basadre del Cocodrilo, hubo momentos en los que apenas me sostenía de pie de la risa -y eso que estaba colgado en una reunión- y, finalmente, a las seis de la tarde llegamos a Cantocochino con ganas de bajar a Manzanares a celebrarlo con una buena cena.
VERANO INFINITO
Publciado por Raúl Lora - 26/09/09 a las 10:09:48 pmAunque ya ha comenzado el otoño parece que la temporada de trabajo estival no tiene fin. Comencé el verano en los Alpes y allí lo voy a terminar ya que acabo de llegar a Chamonix para impartir un curso de alpinismo. Probablemente este sea el último viaje de la temporada y entre autobuses, trenes, metros y aviones miro hacia atrás e intento recordar todo lo sucedido durante el verano.
Empecé la temporada a primeros de junio en los Picos de Europa, cuando la nieve aún cubría la base del Urriello, lo escalé un par de veces junto a varios amigos y, aunque de todos guardo un buen recuerdo, nunca olvidaré la cara de Iván junto a su padre de 63 años en la cima. Aquellas sonrisas fueron el comienzo de una adicción estival a esas sensaciones que las montañas nos permiten vivir.
Volví varias veces al Naranjo y, después de varios aplazamientos, a finales de julio le tocó el turno a la
Murciana de la cara oeste. Borja había escalado todas las caras de esta montaña y sólo le quedaba la vertiente occidental. Al llegar a la base, la verticalidad de la pared hizo que las dudas enturbiasen los pensamientos de mi compañero. Pero la suerte ya estaba echada y sin más preámbulos comenzamos la escalada. Después de 7 horas de esfuerzo compartido alcanzamos la cima y de nuevo recibí mi dosis de sonrisas, abrazos y agradecimientos. Como un toxicómano en busca de su dosis regresé una y otra vez a la cumbre del Urriello con diferentes compañeros, escalamos vías de todas sus caras y por suerte, en la cima siempre obtuve mi droga.
Pasé la última semana de julio recorriendo el Pirineo con Carola y Raúl. Me llevaron de las verdes praderas de Ansabere, a la austeridad alpina del Midi y finalmente a las soleadas paredes de Riglos. Después de cada vía mis compañeros no olvidaban suministrarme mi dosis para aliviar mi estado de ansiedad y la de mayor calidad llegó escondidos bajo un gran nevero después de escalar la sureste clásica en 4 horas.
El mes de agosto lo pasé en Canadá junto a Carlos y Carmen, en la anterior entrada conté lo que hicimos en este viaje. Allí mi grado de adicción aumentó notablemente, cada día recibía una nueva dosis más intensa que las anteriores y alcanzó su grado máximo en la segunda reunión de “El Matador” en la Devil´s Tower.
Después de un largo de 45 m siguiendo dos diedros perfectos en los que se te saltaban las lagrimas sin saber si era por la emoción de la escalada o por el grado de apertura de las piernas para alcanzar ambos diedros con los pies. Como en otras ocasiones, Carlos y Carmen fueron mis mejores “camellos” y me obsequiaron con la droga de más calidad.
Al regresar seguí con mi adicción en el Naranjo. Escalé varias vías de la cara este y a mediados de septiembre, cuando regresaba de escalar la vía Sagitario junto a José María, escuchamos una explosión en el circo noreste del Urriello. Pensamos que habría sido un desprendimiento o en el peor de los casos un rebeco despeñado. Unos minutos después me encontraba cortando trozos de mantas para tapar los restos irreconocibles de un escalador que cayó cuando estaba acabando la vía Pidal-Cainejo. Aquella experiencia tiñó las siguientes escaladas con pensamientos e imágenes que me hacían perder la concentración y recordar esos momentos impidiéndome disfrutar plenamente de las vías y los compañeros.
Llegadas estas fechas de finales de septiembre, no me queda más remedio que refugiarme en el ordenador para intentar pasar “el mono” y olvidar mi adicción a esas sensaciones que las montañas y mis compañeros me permiten vivir junto a ellos. Sumido en esa “depresión postestival” me siento satisfecho por haber ayudado a otras personas a conseguir sus objetivos, a hacer realidad sus ilusiones. Ahora es el momento de descansar, reflexionar y disfrutar de esos amigos que siguen en todo momento al otro lado del teléfono, de los incondicionales que, a pesar de haber estado varios meses en el olvido, siguen arrimando el hombro para mantener el barco a flote y evitar que naufrague. Gracias a todos ellos.
CANADÁ. LOST IN THE SPIRES
Publciado por Raúl Lora - 25/08/09 a las 01:08:40 pmCuando estoy apunto
de comenzar el viaje de vuelta a casa aprovecho para pensar en como han sido estas semanas en Canada y hacer un repaso de todo lo vivido y escalado. Pasamos la primera semana del viaje en los Bugaboos, una parque nacional cercano a Banff repleto de imponentes agujas de granito. Esta zona es conocida por los norteamericanos como “la Patagonia de los pobres” porque el tiempo es casi tan malo como en el sur de Argentina y, para ellos, el viaje es mucho mas económico. Tuvimos mucha suerte y pudimos escalar todos los días que estuvimos allí. Hicimos algunas clasicas como la Northeast Butress del Bugaboo Spire, una via de unos 500 m de granito de una calidad excepcional que acaba en una de las cumbres emblemáticas de la zona.
Después viajamos hasta Squamish, una pequena localidad de la costa oeste Canadiense, situada a orillas del Pacífico y rodeada de montañas cubiertas de frondosos bosques de variada vegetación que amenaza con “comerse” las paredes del Great Chief. Aquí escalamos vías como Angels Crest, St. Vitus Dance y la gran claásica de la zona el Split Pilar del Grand Wall. Esta última vía es bastante conocida en toda Norteamerica por la calidad de su roca y la verticalidad de sus fisuras, sobre todo el diedro-fisura del largo que da nombre a la vía. Esta tirada tiene unos 40 m de longitud en la que se alternan tramos de bavaresa con empotramientos de manos y puños a lo largo de una fisura vertical y con pequenos tramos desplomados.
Desde el camping situado en la base del Grand Wall se podían oir los gritos de placer y/o sufrimiento de todos los que iban alcanzando los parabolts de la reunión. En resumen, uno de los mejores largos de Squamish incomparable con las fisuras a las que estamos acostumbrados en la Península.
Al comprobar que la prevision meteorológica de los próximos días en Squamish nos iba a hacer pasar mas tiempo en las cafeterías del pueblo que en las paredes, decidimos hacer unos kilometrillos -2000 aproximadamente- y viajar hasta Wyoming (USA) para escalar en la Devil’s Tower (Torre del Diablo).
Este monolito de roca de origen volcanico se encuentra en medio de enormes praderas verdes salpicadas de abetos surcadas por pequeños ríos. Los indios nativos de la zona pasaban los inviernos cazando, pescando y venerando a sus dioses en esta zona ya que consideran la Devil’s Tower como un lugar sagrado. Al principio no teníamos muy claro si merecería la pena esa paliza de coche para escalar en un sitio en el que las vías no miden mas de 150 m pero, en cuanto vimos la torre, la cosa quedo bastante clara. Se trata de un cilindro casi perfecto que emerge de la llanura que la rodea y que se encuentra completamente surcado por fisuras y diedros de casi todas las dificultades. Escalamos la vía Soler para calentar y tomar contacto con la roca de la Torre y después nos fuímos a la vía El Matador.
Esta es la gran clásica de la Torre, se hizo famosa por las fotos de la ascensión en solo integral de Catherine Destivelle. El segundo largo es un doble diedro de 45-50 m que te obliga a abrir las piernas al máximo (por lo menos en mi caso) casi desde el primer metro hasta la llegada a la reunión y después continúa con más largos de empotramiento en fisuras excepcionales.
Después de esto y de unos días viendo “rodeos”, bisontes y todo tipò de animales en el parque nacional de Yellowstone, regresamos a Squamish para despedirnos de Canadá repitiendo el Split Pilar y comenzar el viaje de regreso a casa.
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